Escúchas Radio Andamio

viernes, 29 de abril de 2016

On 10:26 by Helena-3000 in ,    No comments

Cap-9                Quiero intentarlo...

Antes de terminar mi frase ella se incorporó, me miró a los ojos y dijo:
- Quiero intentarlo...

Temí dar el siguiente paso, era complicado acertar, lo fácil era errar y meter la pata. Pero aún así no salió mal. Decidí empezar por hablarle de cómo en la adolescencia conocí la palabra “lesbiana” y supe que yo era eso. No se trataba de una elección, a no ser que lo viésemos al revés, el lesbianismo me escogió a mí. Todas las demás orientaciones afectivo-sexuales se definen mediante una palabra compuesta de un prefijo y una raíz, homo+sexual, hetero+sexual, pan+sexual, demi-sexual, a+sexual... sólo las lesbianas se distinguen del resto al no incluir la raíz “sexual” en su denominación. Y yo de sexual tengo poco, soy una persona muy afectiva, creo profundamente en el amor romántico, incluso con todos sus tópicos. Pero el tránsito social había hecho que llegase a dudar, la idea de salir con chicos trans me rondó la cabeza (y el corazón) en más de una ocasión. Sin ir más lejos me había enamorado platónicamente de Óscar Sierra cuando lo vi en las notas de prensa que se publicaron sobre su permiso deportivo para jugar al Fútbol Americano en el equipo masculino.
No le conocía y me parecía un encanto, vale, hasta podía ser mi hijo, por la edad, pero le admiraba tanto, con tanta intensidad y emoción que (aunque suene grosera) me mearía en las bragas de la emoción si me lo presentaran.

Luz sonrió, me miró profundamente a los ojos y me dijo que lo sabía sólo de haberme leído en las entrevistas hablando de él, de su ejemplo, de su inspiración, completamente necesaria para dar mi paso hacia la integración deportiva. Se podía averiguar en el testimonio que publicó la Revista MiraLES en Octubre, anticipándose a la aparición de su noticia, y que sabiendo que lo escribiste en Agosto todavía tiene más peso. Ahí ya mencionas tus ganas y deseo de integrarte en un equipo de Voleibol, porque en el instituto pudiste entrenar pero sin jugar.
Es comprensible que lo de Óscar te motivase y te inspirase, pero tú ya tenías tu propio impulso y hormigueo dentro de ti, tía, de modo que estoy convencida de una cosa;

- Lo habrías hecho igualmente, incluso sin que Óscar lo hubiera hecho.

Y pasamos un par de horas abrazadas en el sofá hablando, nos besamos poco esa noche, nos contamos muchas cosas. Yo había sucumbido a la presión social y desde los 12 ó 13 años había mantenido varias relaciones con chicas a las que me gustaría haberme parecido, salvo en una cosa, que ellas querían estar con chicos, no eran lesbianas. Con el paso de los años, esas relaciones fracasaron una tras otra por la falta de interés e iniciativa hacia lo meramente sexual. Surgió la duda, pasado el tiempo, y probé a salir con algunos chicos durante casi cinco años de mi vida, no fueron muchos, tampoco duraron mucho, salvo dos, de modo que se demostró que realmente repudiaba a los chicos, sentía un recelo natural hacia ellos y hacia su deseo de estar con chicos. No era homofobia, porque yo también era parecida a ellos, pero sin duda recuerdo ocasiones en las que me sentía tan fuera de lugar que me comportaba como si quisiera agredirles, como si les odiase, pero sólo necesitaba alejarme yo de ellos, nada más.

Luz se durmió... la descalcé y la tapé con una manta. Me quedé a su lado mirándole y contemplando su estado de ausencia y confianza plena. Me pareció hermoso, bello, que existiera esa conexión tan fuerte e intensa, en tan poco tiempo, que permitía que ella hoy, la noche anterior yo misma, nos entregásemos a dormir de un modo tan plácido, tan profundo, estando en los brazos de la otra.

Yo no me atreví a intentar llevarla a la cama, y debido a mi lesión no me pude quedar en el sofá a dormir junto a ella, de modo que la velé hasta que pude y luego me despedí para irme a la cama. Sin querer la desperté, aunque me gustó hacerlo, ella me abrazó y enseguida se levantó y arrastró los pies por el suelo de madera hasta el dormitorio. Iba delante de mí, apoyándose en las paredes, yo la seguía con mis muletas. Se quitó el pantalón del chándal y se metió en la cama semidesnuda. Para seguir durmiendo, como si no hubiera sido consciente siquiera de haber caminado por sí misma.
Me recosté a su lado y me dormí yo también. Aunque antes comprobé que tenía su móvil apagado y le mandé un mensaje por WhatsApp para que lo leyera al despertar, o cuando lo encendiera.
(Continuará...)

sábado, 23 de abril de 2016

On 7:34 by El Andamio de Enfrente in , ,    No comments

El Día visibilidad lesbica se celebra cada 26 de abril en muchas partes del mundo como una forma de luchar por la igualdad de derechos para las lesbianas. Hay que tener en cuenta que vivimos en una sociedad en la que ya por ser mujer se sufre machismo, al ser mujer y lesbiana tenemos que sufrir por partida doble, porque nos enfrentamos machismo y la lesbofobia, a menudo  la lesbofobia llega dentro de las propias siglas  GTB. En este día, llamamos a todas las lesbianas que trabajan en el sector público y el espectáculo a ser una referencia social positiva que contribuya a la eliminación de los prejuicios, además de promover la igualdad real en todos los derechos, y la promoción de la no discriminación.

El Área de Lesbianas Ultreia os convoca a todas, lesbianas visibles, para luchar contra esta invisibilidad que sufre la comunidad lesbiana. Están organizando algunas actividades junto con dos grupos de lesbianas Galicia: LÉSBICAS CREANDO y GALIZA ENTENDE.

El 20: 00h, en la Librería Lila Lilith (Rúa Travesa, 7) quedamos para lo que llamamos "rollo bollo con Mai", una sesión en la que tendremos un tuppersex, una charla sobre salud sexual gay, reparto de telas látex, y más cositas.

El 21: 00, tendremos un Speed ​​Dating, que consisten en tener minicitas durante 5 minutos, e ir moviéndonos en círculos de tal manera que todas tengan una minicita con todas. En estas minicitas las moderadoras hemos preparado una serie de preguntas y temas para que habléis de ellos. Al final de este speeddating, que calculamos una duración de 30 minutos, aunque depende en gran medida del número de participantes, nos quedaremos un rato tomando una copa con las demás y hablando entre nosotras, incluso si alguien sólo quiere apuntarse a esto. Por cuestiones de espacio y organización necesitamos que os anoteis en esta hoja: https://docs.google.com/forms/d/1_hk1aVkuVdLXUU_3EU3csBdSSz0kvnFuxEfI2E83ueo/viewform?c=0&w=1&usp=mail_form_link

Si el tiempo lo permite, estaremos en el cementerio de BONAVAL, de lo contrario nos encontrarás en la Librería Lila Lilith ya donde nos informarán del speed dating

El 26 de abril, tenemos una cita! SER LESBIANAS VISIBLES

viernes, 22 de abril de 2016

On 10:32 by Helena-3000 in ,    1 comment
Hoy tenemos un capítulo especial de "Hay una luz en el baño" más largo que los anteriores y muy interesante...Disfrutadlo.


 
Cap-8 ¡Yo soy Julieta, y tú también... desterremos a Romeo!                                                 

Sofía se fue después de guardar mi ropa interior...
Y sin saber que era la misma que voló por el aire y por el suelo de la habitación esta noche pasada.

Sobre las 23:30h estuve cenando algunas cosas en la cocina y entonces me escribió un mensaje Luz.
"Salgo ahora del entrenamiento, voy para ahí, tengo muchas ganas de verte."

Usé la BlackBerry con celeridad para contestar que no timbrase, que se situase bajo mi ventana y le dejaba caer las llaves. Teníamos uno de esos porteros que anuncia que la puerta está abierta y hemos pedido que regulen el volumen pero todavía sigue estando muy alto, van a ponerle un relé para que por las noches suene menos, a la mitad. Y el timbre de arriba de mi casa asusta, el dueño me dijo que aceptaba traer otro pero tengo que ir a elegirlo al almacén. Si no puedo ir yo esta semana le diré a una amiga que hace reformas que vaya ella, que lo elija y que me traiga uno menos estridente, más hogareño, que invite a abrir. Ya se verá.

No tardó mucho en llegarme otro mensaje de Luz al WhatsApp:
"Ya estoy bajo tu ventana, o eso creo... Romeo"

Le contesté:
- ¡Yo soy Julieta, y tú también... desterremos a Romeo!

Y me desplacé hasta la ventana para pasarle las llaves. Desde esa perspectiva, mirando hacia arriba, con esa cara sonriente, brillante e iluminada me pareció realmente bella, hermosa, dulce... y supe que le lanzaría las llaves y lo que me pidiese, sin dudarlo.

- Hola guapa (me dijo) te he echado mucho de menos. (Mientras me besaba y me rodeaba con sus brazos.) No he dejado de pensar en ti todo el día... he estado a punto de volverme loca, dándole vueltas a cómo conseguía contactarte. He usado un teléfono de la oficina para llamar a tu director deportivo, así aunque somos de otra compañía de seguros igual cuela... de todas formas nadie sabrá que fui yo. Porque esas líneas resetean el historial de llamadas cada 12 horas. Estaba desesperada... (y entonces hundió su cabeza en mi pecho, forzándome a recostarme en el sofá contra el respaldo) espero que lo entiendas, perdóname...

Dejamos que pasaran unos minutos así, en silencio y me dijo tengo muchísima hambre, quiero comer algo ya... le dije que en la nevera había cosas. Me dijo que quería algo caliente y decidimos encargarlo a un sitio de los que en 10 minutos están en tu puerta con la comida caliente... yo les llamo bastante porque casi no tardan y tienen cosas vegetarianas...

Entonces, mientras comía a dos carrillos y me daba algunos trozos a mí, de su propia mano, me dijo que era la primera vez en su vida que se liaba con alguien. Que no había estado con nadie nunca y que siempre había puesto como escusa el deporte, que era una prioridad para ella y no le quedaba tiempo. Los chicos a veces le habían dicho que eso era porque era lesbiana pero lo había negado siempre porque su padre llevaba años amenazándole con que si se le ocurría ser una desviada de esas la retiraba de la competición. Es cierto que su padre ya era mayor y ella suficientemente independiente, pero su madre siempre ha estado diciendo que le daba igual hombre o mujer, novio o novia, siempre y cuando le diese un nieto.

- Por eso estaba histérica al mediodía con que no se lo contases a nadie. Sé que mi padre ya no puede quitarme de la competición, pero claro... empezó a decírmelo cuando era tan niña que me resulta imposible borrármelo de la cabeza, a veces pienso que le podría dar un infarto si se entera. Mi madre es más flexible, alguna vez que hablamos, yo haciéndome la loca diciendo que estaba centrada en mis objetivos deportivos, pero ella dice... que hay personas homosexuales normales y felices. En fin, no sabía qué hacer hasta que lo habláramos.

Y se volvió a recostar sobre mí, estirando las piernas y terminando de comer los trozos que le quedaban... y el último trozo intentó dármelo a mí, echando la cabeza hacia atrás, para verme la cara, y su dedo se quedó entre mis labios, para retener la comida dentro... y se lo besé, acomodando el trozo de comida a un lado, en un carrillo, y accediendo a su juego.
Nos besamos y reímos, todavía con comida en la boca... y ella casi se atraganta, pero se incorporó y volvimos a estar de frente. Me miró a los ojos y me dijo... ¿qué sientes, qué piensas?

Entonces pensé, miré un momento hacia la pared, al árbol que hay al lado de la puerta y del que "cuelga" un espejo, y respirando hondo empecé a decirle. ¿33 años? Cuando me dijiste a noche ese número fue el momento más mágico de toda la noche de ayer... Hace años que sueño con conocer y conectar con alguien algunos años menor que yo, no me preguntes por qué... Pero creía que la chica de 32, para 33, que yo espero encontrar no existe. Porque ella sólo existe en mis sueños, ella es como un personaje en un cuento inventado, ella no fuma, entiende mis motivos para sentir lo que siento por el alcohol y seguramente ya no fuese alguien de beber mucho, pero es alguien que no bebe nunca más, jamás... y, además, es asexual. A esa chica de mis cuentos yo le gusto vegetariana, le gusto activista, le gusto altruista y luchadora, le gusto tal cual, le gusto y atraigo desde siempre, desde el principio, y se desvive por construir una relación conmigo. Donde algunos de los pilares básicos son la comunicación, la confianza, la sinceridad y ella se abre a mí sincera desde el principio y sin necesidad de andarle detrás a preguntas. Es una chica a la que le gusta conducir, leer, ver películas, hacer deporte, montar en bici, nadar, hacer activismo por toda clase de derechos humanos, animales, civiles, sociales, por todo... es una chica fotogénica a la que le gusta la fotografía, le gusta posar y hacer fotos, le gusta viajar y dormir en un saco de dormir, que no necesita una cama de hotel y que no le importa caminar con una mochila durante 20 kilómetros. Pero no existe alguien así... una persona a la que mi apariencia le importe bien poco, que me acepte incluso con mis complejos y mis manías. Es complicado, Luz, de modo que ayer me gustó que pasase lo que pasó, pero no suelo tener muchas esperanzas de encontrar a alguien así. Lo más parecido que he encontrado en esta vida es mi BAE, Sofía, ella es muy especial, y aún así no es suficiente.

En ese momento me toma de las manos y me mira a los ojos, casi con lágrimas, y me dice:
- Tu BAE jamás tiene que dejar de ser tu BAE, y menos en tus circunstancias. A mí me gustaría empezar a apoyarte pero quizá no sea exactamente como la chica de 33 años que describes, sin embargo me parezco bastante. Sólo sé que nunca había pensado que las cosas serían así... ayer, cuando crucé la frontera de tu asexualidad me pasé tres pueblos. No tenía derecho a hacerlo, sabía lo que has expresado mil veces y mereces que te confiese una cosa. Yo ni siquiera me he masturbado una sola vez en mi vida. He estado tan centrada en el deporte que nunca le he prestado atención al sexo. Ni siquiera habría sabido qué hacer si no llegas a tratar de abofetearme (te repito que no me diste, de modo que olvídalo)...
Y una vez más nos besamos, con parsimonia, ternura y cariño.

- Pero cuando te vi en la televisión y en la prensa y leí tus entrevistas enseguida me sentí atraída por ti, si hubieras sido de otra ciudad me habría desplazado a conocerte. Lo hubiera hecho todo para descubrir si ese sentimiento que surgió al conocerte podía llegar a ser algo. O si yo me iba a quedar para levantar pesas y nadar kilómetros sola el resto de mis días.

Nos miramos... permanecimos en silencio mirándonos...
Ella cedió antes que yo, bajó la cabeza y fue a apoyarla en mi pecho, al tiempo que me abrazaba y yo me recostaba de nuevo. Se desplazó hacia arriba y se quedó recostada en la parte superior de mi torso, le besé la coronilla, su pelo olía a champú y estaba húmedo. Lo acaricié y le dije:
- ¿Entonces qué...?

Y antes de terminarlo se incorporó, me miró a los ojos y dijo "Quiero intentarlo"
(Continuará...)

miércoles, 20 de abril de 2016

Ruth siente un vínculo especial, esotérico, con Marafariña. Su propio corazón, su latido, es inherente al propio pulso de una Marafariña que la ha acompañado siempre, en cualquier faceta de su vida. Apenas ha necesitado nada más para sobreponerse a su compleja situación personal: toda su existencia está sometida a unas poderosas y restrictivas creencias impuestas por sus padres, a raíz del fallecimiento de su hermano mayor. Enfrascada en una vorágine de obligaciones, siguiendo el camino estipulado sin replantearse ninguna de sus pautas, sobrevive enfriando sus sentimientos y anulado sus deseos o su curiosidad.

Sin embargo, la llegada de Olga a la solitaria aldea parece desbarajustar el equilibro y la paz de Marafariña y de la propia Ruth, como si repentinamente, la inmutabilidad de la Naturaleza del lugar y de la muchacha se resquebrajasen como las otoñales hojas secas. A partir de entonces, el virginal bosque de emociones en el que vivía Ruth, se ve surcado por millones de nuevos caminos, nuevas posibilidades y nuevos sentimientos, que le provocan un doloroso, a la par que hermoso, despertar personal.





Cuando uno lee la sinopsis de este libro, no se acerca a presagiar la dureza del mismo. Por eso no lo recomendaría a alguien que este buscando una "novela rosa". Es un libro largo y duro, quizá grandilocuente en exceso y que al principio te intenta acercar a un mundo muy diferente al de la mayoría de la gente vive, y podría parecer que te intenta incluir en él... pero no, simplemente nos explica una forma de vida, excesivamente dura y dañina para los que no se someten a ella. Nos muestra la intensidad de un primer amor de una manera sobrecogedora en un lugar también sobrecogedor. 

Si bien no ha sido mi mejor lectura (soy mas de otro tipo de libros) y obviando una excesiva a mi juicio repetición de conceptos y descripcione , no hay duda que la autora muestra sin tapujos los sentimientos mas profundos y sinceros de un amor adolescente, cuando este es casi imposible. Si te gustan los libros que no son de color de rosa, échale un vistazo, quizá este te enganche! 

Autora Miriam Beizana Vigo: nació en A Coruña, el 20 de agosto de 1990. Administrativa y camarera de profesión. Estudiante de Literatura por la UNED. Ávida lectora y escritora desde su más tierna infancia. ‘Marafariña’ es su primera obra que se decide a auto publicar.



viernes, 15 de abril de 2016

On 10:25 by El Andamio de Enfrente   No comments
Tres mujeres saliendo de un bar. Era una noche cálida, de fiesta. Cada una de ellas era tan distinta a la otra y sin embargo, esa noche las uniría en un vínculo cómplice.

Gisele era la más tímida. Veinteañera, escondía sus curvas y su sed de experiencias bajo una imagen sobria. Su pollera larga,negra,y su camisa blanca la cubrían de sus deseos más intensos.

Laura era más alocada. Toda de rojo,strapless y minifalda,era auténtica,transparente y vivaz. Sensual y dominante.

Valeria les llevaba kilómetros de vida. Era una hermosa transexual con más años. Coqueta y sexy,estuvo jugando toda la noche. Y entonces las guió.

Risueñas y tomadas se dirigieron a la zona roja. Las esperaba una sorpresa.

Buscaban una Dama. Una de ellas las cautivó. Body de latex,guantes,medias de red.

Laura la tomó de las caderas por detrás y dijo: - Te vas con nosotras.

Subieron al taxi.

Valeria acariciaba las piernas de la Dama y lo sintió. Caliente,firme. No se contuvo. Lo tomó en sus manos y lo lamió.

Gisele y Laura se besaban. Manos,lenguas se entrelazaban. El conductor del auto de alquiler contenía la respiración, mirando por el espejo ese ambiente húmedo y ardiente al que no estaba invitado.

Llegaron al hotel.

Comenzaron a desvestirse.

La tímida y joven mujer mostró otra faceta. Bajo su atuendo serio, suelto, un portaligas negro,fina tanga de encaje,sin soutien. Las miró con picardia, lascivia.

Laua simplemente se desnudó. Ansiosa de disfrutar,hervía.

Valeria ni se dio' cuenta como empezó todo. La Dama le arrancó el vestido,la tiró boca abajo en la cama y sacó su fusta. Arañó el suelo y sus caderas con el elemento.

Tomó a Laura y la llevó a estimular a su compañera. Reconocía todo su cuerpo mientras tanto. La besó,la apartó y descubrió su falo.

Los pechos de Gisele eran tersos y exuberantes. La Dama con una seña,los degustó, en ese instante a su sometida.

Laura miraba, y se estimulaba. Las excitaba con sus gemidos y no aguantó más. Dio' vuelta a Valeria,la ato a la cama,continuando hipnotizada. Recorrió cada fibra de su piel. Besos y más . Devoró sus senos,se ahogó en la humedad de su sexo mientras invadía su interior. De pronto, Laura atrapada en su juego,se dejó llevar por el frenesí.

Sus cuerpos se confundían en un mar caliente y tormentoso,entre labios,sudor y más. Desfallecían empapadas de placer. Sin embargo, la serenidad que acompaña el temporal es más dulce aún.

Gisele estaba absorta en la escena. Sus miradas se encontraron. Acarició su cabello,la atrajo suavemente hacia ella. Besó tiernamente a su amiga deseada en secreto tanto tiempo. Delineo' su rostro con sus finos dedos. Sobrevoló su piel. El encuentro de sus cuerpo ondulaba como el leve mecer de la marea,fusionando mucho más que materia. Vibraban al mismo son. Dibujó sus labios,su cuello,sus pequeños y tibios senos. Viajó por sus valles,mesetas y profundos abismos. Libo' su néctar.

Laura sabía de sexo pero no de amor. Dejó sus murallas,sus miedos,y se entregó a esos ojos verdes que la extasiaban. Explorando se conocieron,mimaron,bebieron un elixir que no imaginaban,estremecidas por una energía que las envolvia y volaban. Abrazadas,se durmieron sonriendo.

Al despertar,Valeria las miraba conmovida. Conversaron mucho.
Sin querer,se dejaron ser en un sueño de una noche de verano que cambió sus vidas.

Escrito por Lara Gomez (Uruguay)
On 10:10 by Helena-3000 in ,    No comments


Cap-7                 Luz y misterio, todo en uno...     
Blong

Sonó la BlackBerry en el cuarto y Sofía salió casi disparada a buscarla. Toma, me dijo al traerla, mírala y contesta. A lo mejor es de la persona que venía dentro de ese saco. Sí, yo también creí que eso desvelaba un sentimiento parecido al de los celos, pero Sofía había sido muy clara, llevaba más de cuatro años sin ser mi pareja y asegurando que no volveríamos a serlo (aunque a menudo se comportase como si lo fuéramos)...
Se la pasé y le dije que me la desbloquease, lo cual hizo sin modificar la mueca seria e inquisidora.

Miré los mensajes, los primeros eran de Bea explicando que iría antes, que estaría menos tiempo, los otros eran de Sofía, que llegaría más tarde. Y luego estaban algunos mensajes de Isa y del número desconocido que había usado Luz para pedirme que no contase nada.
Isa me preguntaba por la fiesta, era una pregunta general, sin nada que pudiera resultar extraño. De modo que le respondí que bien, que todo genial, que ya había conseguido recogerlo todo gracias a Bea y a mi BAE. Que había sido una experiencia genial y que ahora me tocaba terminar el reposo. Se alegró de ello y me felicitó por la casa, me dijo que le había gustado mucho la casa y la decoración de las paredes, lo cual le agradecí. Y pese a que resultase brusco le dije que ya le contaría lo de las paredes en otro momento y me despidí.

Sofía no dejada de mirarme... y yo le iba contando lo de Isa a medida que lo iba haciendo.

Pasé a los mensajes de Luz.
"Quiero verte."
"Me he dejado el disfraz, me lo llevo cuando vuelva a verte."
"Hoy salgo del entrenamiento muy tarde, pero me gustaría pasar a verte."
"Espero que no estés enfadada, quiero hablar contigo y explicarte."
"¿Te he dicho ya que quiero verte de nuevo?"
"Espero que tu silencio sea equivalente al tiempo que estás durmiendo y que no te dejé... cuando despiertes, contesta."
"¿Necesitas que vaya ayudarte a limpiar lo de la fiesta?"

Miré a Sofía. Le dije;
- Voy a contestarle a la dueña del disfraz que puede venir a buscarlo cuando quiera, me ha mandado algunos mensajes, diciendo que igual viene esta noche al salir del trabajo.

No te puedo contar nada más, esta noche hablaré con ella, a ver por qué me ha insistido en que no contase nada. Cuando pueda, eres la primera a la que se lo cuento. De verdad.
Y entonces Sofía se calmó, me sugirió ir al dormitorio, para que me metiera en la cama, le hice caso, ella se quedó a esperar que terminase la secadora y luego trajo las sábanas y la ropa a mi habitación para doblarla y guardarla. Desde mi transición había sido muy selecta con a quién dejaba ver mi ropa y muy celosa de esconderla para que nadie la viera. Por eso usaba secadora, entre otras cosas, para evitar tenderla y exhibirla.

Me estoy refiriendo entre otras cosas a mi ropa interior... esa que voló por el aire y por el suelo de la habitación esta noche pasada.

Sobre las 23:30h estuve cenando algunas cosas en la cocina y entonces me escribió un mensaje Luz.
"Salgo ahora del entrenamiento, voy para ahí, tengo muchas ganas de verte."

Usé la BlackBerry con celeridad para contestarle que no timbrase, que se situase bajo mi ventana y le dejaba caer las llaves para subir.
(Continuará...)

viernes, 8 de abril de 2016

On 10:31 by Helena-3000 in ,    No comments


Cap-6 No se lo cuentes a nadie, por favor!                                                            

Entonces un mensaje de WhatsApp desde un número desconocido me decía;
"No se lo cuentes a nadie, por favor!"

Miré mi BlackBerry durante unos segundos y antes de contestar consulté el registro de llamadas. Pero no había ninguna novedad, de hecho era imposible que la hubiese usado nadie, mi BlackBerry tiene contraseña y es inaccesible, excepto para Sofía. Ella sí sabe la contraseña, sabe hasta mi contraseña en las redes sociales, y yo las de sus perfiles. Somos como una, como hermanas, como una pareja que no lo es. Sin duda es mi mayor prioridad en la jerarquía de importancia, por eso es mi BAE.
Pero volviendo al mensaje...

Pensé un rato en el origen y el significado de aquel mensaje, cuando me llegó otro mensaje.
"Le he pedido tu teléfono a Miguel Ángel, el director deportivo de tu club, haciéndome pasar por alguien de la aseguradora de la federación y diciendo que era para pedirte una cita. No ha sido nada complicado, la verdad. Pero no quería pedírselo a Isa, ni a nadie más... porque me harían preguntas y no quiero que nadie lo sepa. Confía en mí, igual que hiciste esta noche pasada y te lo explicaré muy pronto. Un beso. Luz."

Bueno, ya sabíamos de quién era... y teníamos una idea de lo que significaba.
La chica había sabido intrigarme y me había dejado inmersa en un misterio del que costaría salir. ¿Se lo podría contar a Sofía? Ella era mi BAE y siempre lo había sabido todo, es más, seguramente se daría cuenta de que pasaba algo que no le estaba contando, me conoce demasiado bien, sabe leerme los ojos.
Los cerré y pensé en ello. Pero me quedé dormida.

Me desperté con el timbre de la puerta, eras las cuatro y media de la tarde, pasadas. Me desperecé, abrí los ojos lo más que pude y miré la BlackBerry, tenía un montón de mensajes sin leer. La eché en la mesita de noche y dí un grito al tiempo que me levantaba en equilibrio y tomaba las muletas para ir hasta la puerta. Y la abrí para que entrase Bea, me dijo que venía un poco antes para poder irse un poco antes, porque le había surgido algo. Entonces entendí, era Sofía la que llegaba tarde, ella dijo a las 16:30h y eran casi menos cuarto.
Beatriz tomó el aspirador y la escoba, el recogedor y una bolsa de basura, se puso a limpiar el salón y poco después entró Sofía con sus propias llaves. Cuando alquilé el piso una de las condiciones que puse es que me dieran dos juegos, para poder darle uno a ella. Y desde entonces ella siempre ha tenido su juego de llaves y la libertad de ir a mi casa cuando le ha apetecido. Sofía dijo que limpiaría el baño y pondría la lavadora, con las sábanas y alguna otra ropa que tenía yo para hacer la colada.

Estuvieron un par de horas limpiando y recogiendo todo, lo dejaron más limpio que antes de la fiesta.
Hubo una sorpresa con la que no contaba cuando Sofía fue a dejar o coger algo del armario de la entrada. Había un disfraz de jugadora de fútbol americano colgado en una percha. Me hice la loca y no contesté... Sofía me miró con una cara de expresión extraña (yo sabía que ella se estaba dando cuenta de que no me apetecía contar "algo" relacionado con aquella súper camiseta y el casco) pero siguió haciendo sus cosas, aunque me volvió a mirar a los pocos segundos, con la misma mirada (quería decir "no me tomes por tonta, sé que hay algo, cuando no esté Bea me lo vas a contar") y fue algo que repitió varias veces.
Bea se fue cuando quedó todo en órden y me dio un abrazo;
- A ver si vuelves pronto a la pista y te veo jugar, que tanto sales en la prensa que es una pena no haberte visto todavía en un partido. Y si necesitas cualquier cosa, como ahora, no dudes en llamar, para lo que te haga falta, como si necesitas que venga a cocinar, me das las instrucciones y hago lo que me vayas diciendo.

Se lo agradecí y se fue...
Entonces Sofía se me acerca y me dice:
- ¿Estás cómoda en el sofá?

Y me río, pero su cara es tan seria que sin duda no es el momento de reírse.

- No te lo puedo decir, pero tienes razón que encierra una historia. En serio, todavía no sé por qué, pero me han dicho que no se lo diga a nadie y eso me temo que te incluye a ti, aunque tú tengas todas mis claves. Serás la primera en...

Blong

Sonó la BlackBerry en el cuarto y Sofía salió casi disparada a buscarla.
(Continuará...)