Escúchas Radio Andamio

viernes, 27 de mayo de 2016

On 10:30 by Helena-3000 in ,    No comments


Cap-13 La oferta del súper...                                                                                              

Helena me dijo: “...esperaba poder llamarte… de hecho hoy tengo 1h libre entre el turno de mañana y el de tarde. Y mañana estoy de mañana y salgo a las 15h. Si te parece bien quedar, con que estés en la puerta, a las 15h, hoy o mañana, ya hablamos.”

¿Realmente qué iba a hacer, acaso tenía que pensarlo, era real mi duda, qué me estaba pasando? ¿Qué estaba pasando por mi cabeza, y en mi corazón?

No sé qué era lo más absurdo, estar pensando en aceptar la oferta que me había hecho en el súper la cajera, o que hiciera más tiempo que Helena estaba en mi vida. Y sin embargo Luz había eclipsado totalmente su recuerdo y su atractivo en estas semanas que llevábamos juntas, desde carnavales hasta Primavera. Es más, la había oído hablar por teléfono con su madre de sus planes para Semana Santa, iba a viajar con sus padres, y me dijo que quería invitarme a que yo fuese al mismo sitio por separado y que pudiéramos encontrarnos a escondidas.

Si me paro a pensarlo, la verdad, no tiene sentido alguno que exista alguna duda, con Helena nunca iba a haber el mismo entendimiento que con Luz. Pero nunca me ha gustado descartar un reto sin haberlo intentado, nunca he descartado un piso sin haber ido a verlo, nunca he comprado un coche sin haberlo probado, pero ahora no estábamos hablando de nada que se pudiera asemejar a estas cosas. Los ejemplos estos no me servían de nada. En ese momento me di cuenta de algo, yo nunca había sido “novia” de alguien... hasta esa fecha mis relaciones nunca habían sido sinceras como esta. Qué sentido podía tener comparar aquellos años en los que yo luchaba por ser “el novio perfecto” de unas chicas que aspiraban a estar con un chico, pero estaban con una chica transexual. No, la verdad, ninguna de aquellas experiencias tenía parangón, no digo que no tuvieran valor, eran válidas como experiencias, eran vivencias que no iba a borrar y de las que no renegaba, pero tampoco tenía nada que ver todo aquello con toda mi vida actual. No...

Luz era, después de Sofía, la mujer más importante de mi vida. ¿Qué importancia iba a concederle a Helena? Aún así yo quería ir a la cita de las 15h. de mañana. Pero no sabía exactamente a qué, porque ya no tenía sentido, es decir, no mucho, la verdad. Nunca había soñado con Helena, ni tan siquiera antes de conocer a Luz, y con Luz dormía casi todas las noches, y cuando no dormíamos juntas mis sueños eran siempre con ella. En sueños confieso que incluso llegábamos a mantener relaciones sexuales, eran sueños muy intensos, en los que he llegado a sudar y a despertarme sorprendida del elevado contenido erótico del mismo.

La sola duda me hacía sentir la culpabilidad de quien ha delinquido, algo así como si fueras culpable sólo por haberlo planificado. Era una sensación horrible. No sabía cómo salir de aquella tesitura, la vela iluminando la camiseta de Óscar Sierra esta vez no me inspiraba nada, era como si sus efectos tuvieran sólo que ver con el deporte. Cuando reflexiono sobre temas deportivos, esta camiseta siempre me inspira una solución y resuelvo la duda en muy breve espacio de tiempo. Pero en temas emocionales se ve que no me iba a inspirar por medio del primer deportista transexual...

Soplé sobre la vela y dejé que la oscuridad volviera a llenar el baño, era agobiante sentirme sin luz en el baño. ¿Sin luz, o sin Luz?

Recogí todo, volví a colgar el marco en la habitación de invitados y dejé el casco en la estantería del salón. Salí a la calle a correr con un Mp4 que había dejado Luz en la mesa de centro del salón, me puse mis auriculares y le di al “Play” a ver... comencé a correr despacio, esperando que sonase algo, y tardó en empezar a sonar. La primera pista musical fue “Get ready for this!” de 2Unlimited y me vino bien para ir apretando el ritmo y centrarme en correr y respirar.
(Continuará...)


jueves, 26 de mayo de 2016

On 10:51 by Helena-3000 in ,    No comments


Hola habitantes del andamio, dicen que la primavera es la estación perfecta para el amor supongo que por aquello de “la primavera la sangre altera”y claro que mejor que en primavera podamos ver en nuestras pantallas ya sea de cine, televisión o pc,tablet, móvil etc algunas películas tipo comedia romántica, ya sabeis la típica película donde no tienes que sufrir por los personajes porque suele tener una trama más o menos romántica que acaba coronada por un final feliz, pero claro no todas las comedias románticas aunque podríamos pensar lo contrario son exactamente iguales  antes la comedia romantica se basaba en chico wasp(blanco, anglosajon y protestante) y hetero conoce a chica wasp, chico y chica se enamoran, hay enredos, una trama más o menos facilona y un final feliz normalmente adornado con una gran boda tradicional, pero ahora estamos en el siglo XXI,y no todo es blanco o negro tambien hay grises, y diferentes colores, la comedia romantica actual nos enseña como ha cambiado el mundo, y cuantos nuevos registros han entrado en nuestras vidas,hay diferentes razas,diferentes religiones,diferentes orientaciones sexuales,etc, y las comedias romanticas han evolucionado, así llegaron a nuestras pantallas películas como “Rosas Rojas”(quizá con la que cambió todo porque nos enseñó que no llegaba un príncipe azul a nuestras vidas y si una princesa) ·Nina´s Heavenly Delights”,”I Can´t Think Straight” entre otras y hace como tres o cuatro días pude ver otra comedia romántica esta más actual exactamente del 2015 llamada “Alto” y teniendo en cuenta que soy una gran fan de las comedias románticas y la temática parecía interesante me decidí a verla y aunque reconozco que no estará entre mis favoritas voy a hablaros de ella.
Sinopsis:
Dos Chicas. Una pistola. La Mafia. Salir del armario en la familia es difícil, pero hacerlo en la FAMILIA es divertido. Comedia romántica peculiar que se sitúa en una riña inesperada con la mafia de Nueva York. Amor improbable, la Mafia y tradiciones familiares… lo que demuestra los descubrimientos más sorprendentes a menudo llegan cuando menos lo esperamos, en medio de conspiraciones de asesinato, investigaciones federales y oh sí, lasaña.
Ficha técnica:
Titulo original:Alto
Año:2015
Duracion:101 min.
Pais:USA
Director:Mikki del Monico
Guion:Mikki del Monico
Musica: Thom Rotella
Fotografia: Valentina Caniglia
Genero:Comedia romantica,Familia
Curiosidad:
Aunque el nombre de Anabella Sciorra es el que abre el reparto porque sin duda alguna es el único nombre de peso en un reparto desconocido, su personaje no podriamos ni definirlo de florero porque no llega ni a eso,nunca tienes claro que está haciendo esta magnifica actriz en esta película donde si esto fuera un reality ella sería el típico concursante mueble que a duras penas te das cuenta de que esta ahí.
Opinion personal:
“Alto” es una película que no te engancha nunca,realmente te desconcierta ya con el titulo porque siendo una película donde aparece la Mafia podriamos pensar que tiene algo que ver con ello (no se alto queda detenido o algo así) pero no, Alto es el nombre del grupo musical de la protagonista y es bien cierto que es una peli que te desconecta porque empieza plana,se desarrolla plana y termina plana,no hay ni un minuto de la película o por lo menos no lo hubo para mi donde la tensión o el interés aumente,ver secarse la pintura podría ser incluso más interesante,la historia de amor de la pareja protagonista se ve forzada desde el primer minuto,no hay realmente ni un flechazo ni un cortejo es pim pam huy me he enamorado,y sin ninguna química entre ambas.
En fin que como podeis ver no estará entre mis películas favoritas,pero teniendo en cuenta como esta últimamente el universo bollo en las pelis y series con el “Sindrome de la lesbiana muerta” se agradece que se hagan películas que podamos decir que tienen un final feliz.

viernes, 20 de mayo de 2016

On 12:07 by Helena-3000 in ,    No comments
Cap-12 En el baño, sola y a oscuras...


Esa noche fue la fiesta, conocí a Luz, de modo que prácticamente me olvidé de Helena. Pobre muchacha, menudita, delgada, morena, de rizos y melena corta, con manos finitas, pequeñas y delicadas, aunque a la vez rudas, curtidas de trabajar y mover cajas y carros, de andar con precintos que lo mismo había que quitarlos, que ponerlos, o recogerlos del suelo y hacer una bola tras desprecintar medio centenar de cajas. Tenía unos brazos delicados y velludos, que me atrajeron tanto cuando la conocí como sus ojos, marrones. Era bella, pese a ser la antítesis de una tía buenorra, o de la misma Luz. Era interesante y misteriosa, despertando un enorme sentimiento de atracción en mí… y deseaba de verdad conocerla más y averiguar miles de cosas sobre ella.


Pasó cierto tiempo antes de que nos volviéramos a cruzar, ella estaba reponiendo tarros de legumbres cocidas y yo pasaba de haber cogido un bocadillo de tomate, cebolla y lechuga.

Me limité a decirle;

- Hola, Helena!

Y seguí mi camino, disimulando el hecho de haberle mirado descaradamente el culo mientras se agachaba para reponer más tarros de garbanzos.

Detrás de mí sólo escuché "Hola" y nada más, de modo que seguí, pagué y ya me estaba yendo cuando oigo su voz, diciendo;

- Perdona un segundo, pue…

Me giré a mirarla y le dije, interrumpiéndole;

- Dime, Helenita… y ahí me di cuenta de que, quizá, me había tomado una confianza excesiva que no debía.

- ¿Puedo hacerte una pregunta? Susurró, cerca de mí, sin dejar a penas espacio vital entre las dos. Y asentí para que siguiera.

- ¿Aún esperas que te llame, quiero decir, que he dejado pasar tanto tiempo y hace tanto tiempo que no te veía por aquí, que igual crees que ya no te iba a llamar, no?

Sonreí y no dije nada… y ella siguió;

- Es que igual te parece mal pero perdí el teléfono, el papel donde lo anoté… y estaba esperando verte un día que hubiera poca gente, o algo, para decírtelo. Que sí, que le he dado muchas vueltas, lo he pensado mucho, lo siento, pero al final esperaba poder llamarte… de hecho hoy tengo 1h libre entre el turno de mañana y el de tarde. Y mañana estoy de mañana y salgo a las 15h. Si te parece bien quedar, con que estés en la puerta, a las 15h, hoy o mañana, ya hablamos.


Y se empezó a distanciar despacio y sin dejar de mirarme. Yo no dije nada, asentí con la cabeza, en silencio, giré la cabeza para mirar la puerta y el entorno, y empecé a desplazarme de lado hacia la puerta, mirándola a ella, a Helena.


Entonces las puertas de cristal se deslizaron para abrirse y fue cuando me giré y ella también…


Cuando llegué a casa miré aquí y allá, en la cocina ya sabía lo que había, una alacena con comida, en el salón, en una estantería, lucía el casco de fútbol americano que Luz había usado para venir a conocerme a mi fiesta. En el cuarto de invitados estaba la camiseta de fútbol americano enmarcada, Luz me la había regalado por mi cumpleaños, era un marco enorme, la camiseta estaba rodeada por un mosaico de fotos de Óscar Sierra y su apellido estampado en la espalda le hacía honores. Me puse el casco y descolgué el marco, me fui con ellos al baño y me encerré a oscuras, sentada en el suelo, sola. Hasta que decidí encender una vela aromática, a mí siempre me han apasionado las velas; mis preferidas son las de Baumé, las que hace Esteban en Ribeira, el mismo del Jabón del Camino. De modo que abrí la última caja que estaba todavía sin estrenar y con la vela iluminando el marco de la camiseta de Sierra y conmigo sentada enfrente, dando cabezazos con el casco en la toalla que había colgada en el toallero me puse a reflexionar.


¿Realmente qué iba a hacer, acaso tenía que pensarlo, era real mi duda, qué me estaba pasando? ¿Qué estaba pasando por mi cabeza, y en mi corazón?

(Continuará...)

viernes, 13 de mayo de 2016

On 11:04 by Helena-3000 in ,    No comments

Cap-11 ¿Para ir al súper hay que tener Valor, o no?                                                         


A todo esto, el día que conocí a Luz, al mediodía, después de haber comprado todo lo necesario para la fiesta en el mismo supermercado, resulta que quedaban sólo unas horas para la fiesta y ocurrió esto, que pasé por delante del supermercado que hay en la Plaza De La Paz, donde trabaja una cajera que se llama Helena... a la cuál conozco desde ¿Navidades? creo que desde esa época, o antes... y siempre habíamos tenido una especie de tonteo, algo raro, como si fluyese mucho humor y muy buen rollito (más del normal) pero tampoco voy a exagerar, no vaya sea que me dé un tortazo padre...

A lo que íbamos... pasé por delante y miré hacia el interior, entonces vi que estaba ella cobrando en la caja rápida... pero seguí hacia mi casa, pensando para mis adentros cómo me molaría no tener Valor en casa, o tener valor a decirle algo más, a darle mi teléfono, o algo... no sé... quizá pasar de las indirectas sutiles a directas más evidentes.


Y cuando había llegado a la esquina y seguía pensado en ello me dije a mí misma:

- Yo tengo valor para hacerlo... ¿por qué no iba a tenerlo?


Pues nada, si no es por una cosa es por otra, o porque sí... pero me di media vuelta, entré, fui directamente a la cola para pasar por su caja, esperé los turnos que me tocaba y puse mi teléfono sobre la zona de cobro... evidentemente lo miró, al teléfono, y luego me miró a mí y no recuerdo si llegó a decirme algo, o sólo puso cara de interrogante... pero yo le dije:

- Quería darte mi teléfono... por si un día me quieres llamar...


Entonces sí me ha preguntado “¿Y eso?” a lo cual le contesté:

- Porque cuando nos vemos aquí siempre estás trabajando y no me haces caso y, cuando podrías hacerme caso, que es cuando no estás trabajando, no te veo... de modo que esto es lo que se me ha ocurrido.


Y dijo:

- Entonces mejor es que lo anote aquí... sacó papel de la caja, un bolígrafo y tras poner mi nombre me miró esperando el número...


Se lo di y me alejé... y mientras me alejaba, me dio las gracias con un grito a media voz, que hizo que la gente presente se quedase flipando... Yo también salí a la calle bastante flipada, sorprendida de dos cosas. Mi valor, acababa de hacer algo impensable minutos antes, y su reacción, mucho más positiva de lo que pensé que iba a ser. ¿Se habría sentido de verdad piropeada, o quizá acosada? Lo que sí había hecho, aparentemente, era aceptar el juego.


Ahora, me tocaba esperar...


Esa noche fue la fiesta, conocí a Luz, de modo que prácticamente me olvidé de Helena. Pobre muchacha, menudita, delgada, morena, de rizos y melena corta, con manos finitas, pequeñas y delicadas, aunque a la vez rudas, curtidas de trabajar y mover cajas y carros, de andar con precintos que lo mismo había que quitarlos, que ponerlos, o recogerlos del suelo y hacer una bola tras desprecintar medio centenar de cajas. Tenía unos brazos delicados y velludos, que me atrajeron tanto cuando la conocí como sus ojos, marrones. Era bella, pese a ser la antítesis de una tía buenorra, o de la misma Luz. Era interesante y misteriosa, despertando un enorme sentimiento de atracción en mí… y deseaba de verdad conocerla más y averiguar miles de cosas sobre ella.


Luz eclipsó todo aquello esa misma noche, de modo que pasó el tiempo y se puede decir que no me volví a acordar de Helena más. Incluso volví a ir al súper a comprar mis tabletas de chocolate Valor, al vivir en la Avenida de la Felicidad me quedaba cerca la Plaza de la Paz pero algo, lo que fuese, había hecho que no coincidiéramos. Mi compra antes de la fiesta había sido cuantiosa y debía durar algo más de un mes cuando la calculé, de modo que al llegar Luz y comer tantas veces otras cosas, mi alacena no se vaciaba al ritmo previsto.

(Continuará...)


lunes, 9 de mayo de 2016

On 12:25 by Helena-3000 in , ,    No comments

Hola habitantes del andamio, supongo que os habréis dado cuenta que llevamos varios días de climatología más parecida al invierno que a esta ya muy entrada primavera y claro en días así creo que apetece más estar en un cine por ejemplo que en la terraza de un bar, más aun si en semanas como esta se celebra lo que se conoce como “Fiesta del Cine” y las entradas se rebajan a 2´90 euros y si además se estrena una película histórica muy interesante y con gran contenido lésbico pues creo que no hay mejor oportunidad para pasarnos por alguna de las salas de cine de nuestro país.

Porque el próximo día 13 se estrena en nuestras pantallas la película “Reina Cristina” y de ella si me lo permitís me gustaría hablaros hoy.

Sinopsis:

Esta es la historia de la Reina Cristina de Suecia, una mujer que desafió las tradiciones de la época y que logró cambiar el curso de la historia. Coronada en 1633 con tan solo seis años, fue educada como si fuera un príncipe. A medida que crecía se vio dividida entre la razón y la pasión que sentía por su dama de compañía, la condesa Ebba Sparre. Esto le llevará a tomar una de las decisiones más polémicas de la Historia.

Ficha técnica:

Titulo original:The Girl King

Año:2015

Duracion:106 minutos

Pais:Finlandia

Director: Mika Kaurismäki

Guion: Michel Marc Bouchard

Musica: Anssi Tikanmäki

Fotografia: Guy Dufaux

Reparto: Malin Buska, Sarah Gadon, Michael Nyqvist, François Arnaud, Laura Birn, Peter Lohmeyer, Martina Gedeck, Patrick Bauchau, Lucas Bryant, Samuli Edelmann, Hippolyte Girardot, Veera W. Vilo, Jenny Rostain, Timo Torikka, Micci Martin

Genero:Drama,Biografico

Apunte:

Quizá muchas y muchos pensareis que esta película es un remake de la película de 1933 “La reina Cristina de Suecia” interpretada por Greta Garbo, nada más lejos, aquella película supongo que también obligada por la época recordemos que era del año 1933 nos presentaba una reina Cristina fuerte eso sí, pero que en el más puro estilo romantico tradicional nos enseña el enamoramiento de Cristina por el diplomático español Antonio interpretado por el galan de entonces John Gilbert, esto no ocurre en esta versión que llega a nuestros cines el próximo viernes, esta película nos deja claro desde el principio la gran pasión existente entre Cristina y su dama de compañía la condesa Ebba Sparre sin ninguna censura, no hemos de adivinar ni suponer, la relación esta allí visible y palpable, por suerte para algunas cosas los tiempos han cambiado.

Opinion personal:

Os recomiendo “Reina Cristina” primeramente porque no siempre es fácil ver películas con historias abiertamente lésbicas en los cines a no ser que sean festivales etc, y también porque muchas veces la historia nos ha dado una imagen distorsionada de personajes que siempre se supo o se intuyó su homosexualidad pero que por diferentes motivos nos mostraron sobre todo el cine del antiguo Hollywood una realidad completamente diferente,y la recomiendo porque gracias a un guión fresco con dosis de humor inteligente, consigue acercar la historia a la actualidad y traernos a una autentica reina Cristina, sin concesiones,sin mascaras con la verdad por delante.

viernes, 6 de mayo de 2016

On 9:46 by Helena-3000 in ,    No comments

Cap-10 Y la luz se me apagó…                                                                                 


Días después le regalé un pijama, le había asignado unas sábanas y había complementos alimenticios para deportistas de alto rendimiento en un estante de una alacena de mi cocina. Luz pasaba conmigo todo el tiempo que podía, aunque no fuera mucho, pero el resto del tiempo nos teníamos presentes por medio de mensajes en el móvil o el ordenador.


Sin darme cuenta había llegado un momento en el que Luz prácticamente se había instalado en mi apartamento… en la cocina había una alacena llena de comida y suplementos nutricionales para deportistas que ella llenaba y vaciaba casi al mismo ritmo.

Yo era feliz, la verdad, pero a veces me daba por pensar en mi independencia, mi libertad, mi soledad y mi intimidad. Todas estas cosas se habían evaporado al irse integrando ella en mi vida, y era genial, yo solía dormirme muchas noches en mi cama y me despertaba con ella abrazada a mí velando mi sueño, inmóvil y temerosa de caerse de la cama. Era mi cama individual y sus abrazos eran geniales, pero era "mi" cama y me sentía algo invadida.

A veces Luz llegaba temprano, cenábamos juntas y nos íbamos a dormir a la otra cama, que era más grande, donde la cosa ya cambiaba. No era mi cama, ni la de ella, y había espacio suficiente para las dos, podíamos elegir si dormir abrazadas o separadas, sin riesgo de caernos. E incluso era agradable a veces girar en medio de la noche, en pleno sueño, y encontrarse alguna extremidad de su cuerpo extendida en el colchón… era inconsciente pero lo normal era abrazarnos, seguir esa extremidad hasta encontrar el resto de su cuerpo desnudo entre las sábanas y sentir cómo ese encuentro casual se volvía una búsqueda mutua, por parte de ambas, acabando en un abrazo intenso e íntimo para seguir durmiendo sin ser conscientes, a penas, de haberlo hecho.


Ella siempre me decía que dormía mejor, más profundamente, cuando dormía conmigo… y que si yo me iba, que a veces lo hacía en medio de la noche, me despertaba y sigilosamente me levantaba de esa cama y me iba a la mía a terminar la noche, solía despertarse con frío y con sensación de haber dormido menos, o peor.

Luz era muy mimosa, era muy cariñosa, muy afectiva y se entregaba incansable a maratones de besos y caricias. Era todo muy casto, primaba sobre todo el respeto a mi asexualidad y, sinceramente, creo que ella se sintió cómoda en esa modalidad de relación. Porque cuánto más nos conocíamos y hablábamos, más evidente era que sus satisfacciones personales y físicas provenían del deporte, allí era donde se entregaba apasionadamente a sus entrenamientos y ejercicios, a sus competiciones y logros. Cada 50grs. más, eran una victoria, una alegría, su satisfacción más plena. Equiparable a sentir un orgasmo, por eso era que luego, tras el primer disgusto, nunca mostró interés alguno por explorar el sexo conmigo.


Habíamos acordado que dependiendo de si hacía frío, o no, dormiríamos con pijama o sin él, pero nunca totalmente desnudas. Y alguna vez, de esas veces que yo me iba a terminar la noche en mi cama, sola, había visto a Luz despertarse desnuda en la otra cama que compartíamos… si me daba tiempo a despertarme antes que ella me gustaba llevarle el desayuno a la cama, como hiciera ella la primera mañana que compartimos, tras conocernos al acabar mi fiesta de disfraces en Febrero. Y era entonces, al llevarle el desayuno, que me la encontraba sin pijama, ni ropa interior. Decía que era un acto de rebeldía, en respuesta a mi cambio de cama. Pero enseguida se ponía la ropa y el pijama y desayunábamos juntas… era un momento feliz, tierno y disfrutábamos de compartirlo cuantas veces podíamos. Habíamos sintonizado y poco a poco llegamos a sincronizarnos. Ni que decir tiene que había mañanas, muchas, que nos encontrábamos en el pasillo, yendo las dos a ver si la otra estaba durmiendo todavía. Y en ese caso desayunábamos en la cocina y hasta nos duchamos juntas alguna vez, por la mañana.


Nos queríamos, yo la quería mucho, creo que estaba enamorada de ella, y me sentía muy querida por ella. No faltaban besos, ni miradas, ni afecto, nada… y era todo fantástico. Pero a veces me daba por pensar, y hablaba con Sofía de estas dudas. Ella seguía siendo mi BAE, aunque nos viéramos menos, pero no por ello había distancia alguna entre nosotras, ni celos, nada… negativo no hubo nada, al contrario, encontrar y conocer a Luz había sido infinitamente positivo para todas.


Menos para Helena…

(Continuará...)


jueves, 5 de mayo de 2016

A primera hora de la tarde de ayer se publicaba en la página de "EL PRÍNCIPE LILA" http://elprincipelila.com un artículo de la psicóloga y sexóloga Martina González Veiga http://m.facebook.com/con.muchogusto.9 sobre asexualidad, titulado: "La cara B de la visibilidad ¿asexualfobia?" http://elprincipelila.com/2016/05/04/la-cara-b-de-la-visibilidad-asexualfobia/

 Poco después y en contacto directo con la autora del artículo, nuestra colaboradora Antía Trans  www.twitter.com/transantia lo lee, lo comenta con esta y nos ofrece este análisis… (también publicado en la página "Salí de los baúles de La Piquer") www.facebook.com/comunicandomidisforia

 No entiendo qué le pasa a este mundo, ni entiendo la necesidad imperiosa de evaluar y juzgar las etiquetas del resto de la gente. Siempre parece haber un puñao de personas que se creen poseedoras de la verdad absoluta y la imponen desde sus cátedras. Ahora que una marca de colchones (cuyo anuncio no he visto) ha lanzado una campaña publicitaria donde se visibiliza al colectivo asexual, una pila de pensantes y resabidos lanzan sus críticas, ya no contra la marca de colchones, no… contra el término (o etiqueta) "asexual" para instruirnos sobre la condición sexuada del Ser Humano.

 Su gesta se traduce en que es una etiqueta errónea, que no existe (¿entonces qué hacemos hablando de algo que no existe?) o que no debería existir. La etiqueta… porque la abstinencia sexual, el desinterés sexual, y/o la castidad y el celibato no son más que estados pasajeros, propios de una disfunción sexual de los seres sexuados. Bueno, eso es lo que nos dicen desde sus cátedras… cuestiones que contraataca Martina en su artículo.

Yo he vivido más de tres décadas con un DNI que me identificaba como "HOMBRE" y ahora vivo con un DNI que me identifica como "MUJER" y, con este ejemplo, quiero decir y demostrar que las etiquetas con las que nos identificamos son móviles. Igual que elegimos un color favorito y podemos modificarlo, o tener preferencia por una gama de colores en lugar de uno solo, sin que permanezca estático este gusto.


Pasa con la ropa que nos ponemos, igual hay "temporadas" en las que usamos hasta la saciedad una prenda y luego pasamos semanas o meses sin repetirla. Yo me he vestido (por imposición social) con pantalones desde la infancia hasta la edad adulta, siendo anecdótico el uso de faldas (con carácter lúdico, en fechas y fiestas donde disfrazarse estuviera permitido)… sin embargo hace dos años y pico que he tomado la decisión, sin imposición de nadie, de ponerme faldas y, ahora, lo anecdótico es que haga uso de pantalones. Y si los uso, estoy ejerciendo mi derecho de libre elección de indumentaria… pero no es, en ningún momento y bajo ningún concepto, un síntoma de que "vuelvo a ser hombre" o que "me canso de ser mujer"… como algun@s pueden aprovechar para apuntillar.

Las etiquetas, como bien dice Martina en su artículo, ayudan (y mucho) a las personas y a su bienestar… pero en las personas sanas y equilibradas el uso de etiquetas no está por encima de la libertad del desarrollo y la evolución personales. De modo que somos las personas las que usamos las etiquetas y nos etiquetamos… y nos desetiquetamos cuando queremos. Pero sería malo y perjudicial el uso de las etiquetas con un fin dañino; cuando es el resto de la sociedad la que te cuelga la etiqueta y la tiñe de negatividad y conflictividad. Haciendo de este acto un ataque a tu libertad personal.

Yo me autoetiqueto como transexual, transgénero y asexual… e incluso acuño un nuevo término: LesbianAfectiva.

Pero mañana, dentro de meses, o años, puedo hacer de mi capa un sayo y desetiquetarme. O reetiquetarme para dar una definición diferente.


    Lo dicho, es la persona, soy yo, quien desde su individualidad y en ejercicio de su libertad personal hace y deshace lo que le viene en gana. Ayudemos, en lugar de poner zancadillas y trabas, a que esas personas (y yo) podamos etiquetarnos como "ASEXUALES" sin mayor perjuicio del ya existente. Que es el de serlo en una sociedad hipersexualizada y machista, donde la poca y chunga educación sexual que se divulga sigue centrada en la genitalidad. Otorgando un valor extraordinario a la penetración de los penes (masculinos, claro) en las vaginas (femeninas) por aquello de dar reflejo al sentimiento de dominación y sometimiento del hombre sobre la mujer.
    Una educación sexual que, evidentemente, niega a las mujeres la capacidad de "follar" entre sí… no va a reconocer la posibilidad de ser asexuales. Una misma educación sexual donde las orientaciones afectivas no se disgregan de las orientaciones sexuales, porque se entiende que van al unísono, de la mano, parejas y en bloque. De modo que no puede darse cabida a una orientación afectiva equis pareja y simultanea con una orientación sexual diferente, incluso asexual.
    Es por todo esto que tod@s, las personas en conjunto y por separado, debemos reflexionar si la tan consagrada penetración, el coitocentrismo patriarcal, es acorde a lo que vivimos, sentimos, precisamos, compartimos, experimentamos o necesitamos… y si no es hora (que va siéndolo) de echar mano de otras formas y fuentes de educación sexual. Donde, por supuesto, la asexualidad tenga la cabida que debe tener… y donde la oposición a la asexualidad, su negación, invisibilización, actos en contra, etc. se reconozcan como alosexismo.
    Las personas feministas no deberían ser alosexistas, del mismo modo que quienes luchan por los derechos de los animales lo hacen inevitablemente por los derechos humanos… y cuando vayamos avanzando y reflexionando, meditando, experimentando y creciendo, seremos más libres… y no por ello tendremos menos etiquetas. Las etiquetas seguirán creciendo y dándonos la libertad de ser, o no ser, de etiquetarnos, o no.
    Además, bien pensado, la existencia o presencia de personas asexuales ¿a quién puede molestar o perturbar e incordiar, realmente?
    Dormir vamos a dormir igual, de modo que necesitaremos colchones, de cualquier marca y modelo…
    ¡Gracias Martina por el artículo! Hoy me siento bien!! Hoy me siento…. !!