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domingo, 3 de agosto de 2014

Erotic´s lez photograph
Un nuevo relato erótico de nuestra LadyCuchi, autora de Lecturas Lésbicas. Esta vez y como hemos prometido su relato es sobre sexo oral. (Y para las que la conozcáis personalmente, es ficción)

No sé que me sucede estos días, puede que sea el calor, los relatos que eróticos que estoy leyendo o tú que hagas lo hagas, te pongas la ropa que te pongas (así sea un chandal deportivo de andar por casa) me excitas. Estoy ardiente, cachonda y deseosa de ti.

Durante todo el día he pensado en como llevarte a mi terreno, estoy húmeda, ardiente y a penas he descargado mi pasión en el frío baño de mi trabajo. Pero no te vas a escapar, el día se hizo muy largo pensando en tus duros pechos y en tu cálida boca, siempre dispuesta a besarme. Tu boca... si supieses como tengo mi culote de mojado. solo de imaginarme lo que te haré con la mía

Entro en casa, todavía no has llegado, así que me doy una relajante ducha, el agua caliente roza mis pezones duros y sensibles sensibiliza más, si cabe, mi estado. Pero no quiero llegar sin ti, así que no me toco, simplemente me aseo y te espero.

Escucho como abres la puerta, y retiro mi albornoz me siento totalmente desnuda en el sofá, sé que no te lo esperas, me arriesgo al rechazo, pero te deseo y quiero que lo veas, quiero que me veas...

Entras y te quedas parada en la puerta mirándome fijamente, me levanto y sin mediar palabra te beso, te saco la chaqueta y no paro de besarte, acaricio tus pechos y bajo con mi lengua por tu cuello, te llevo al sofá, tengo hambre de ti, ganas de ti.

Me ayudas a bajarte los pantalones (y el resto de la ropa) beso tu cuerpo con una mezcla de devoción y pasión-  Mordisqueo tu monte de Venus... Llego al paraíso... juego con mi lengua entre tus piernas y me sorprende sentir que estás como yo, acaricio tu clítoris con mi lengua, juego con él en círculos, lo chupo y lamo otra vez. Decido ayudarme ahora con los dedos y sigo jugando... dentro, fuera,,, mas suave, mas fuerte... Te saboreo, te provoco, me entrego.

Así continuo hasta que ninguna de las dos puede más, me subo encima de ti y juntas estallamos...

Nos quedamos abrazadas, exhaustas y sonrientes. Me miras y preguntas, ¿Esto a que se debe? entonces respondo a tu mirada y digo. Era la hora de la merienda y tenía hambre.

Fuente de la foto

1 comentario:

  1. ¡Madre del amor hermoso! Y ya puestas, por qué no hacer una merienda-cena y después disfrutar de un buen desayuno en la cama? jejeje
    Me encanta :9

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