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viernes, 17 de abril de 2015

On 2:38 by Sara Remendada   3 comments
Mariela y Lourdes están casadas. Llevan años juntas, y tomaron una decisión, ser madres. Allá por 2013, comenzaron con los trámites, ilusionadas, como cualquier pareja.

Ambas acudieron al Hospital del Tajo, en Aranjuez, para comenzar el procedimiento de fecundación asistida. Un proceso largo, que consiste en la hormonación de la madre para aumentar la maduración de óvulos, tres intentos de inseminación artificial, y, si no se ha logrado la fecundación, se realizan tres intentos de esta in vitro.

El hospital no pudo realizar el procedimiento por no contar con una unidad de reproducción asistida. La pareja decidió acudir al 12 de Octubre, en Madrid. Allí les aseguraron que no disponían de un banco de semen, y que, de todas formas, no iban a poder acogerse a ese proceso por el hecho de ser lesbianas. Por aquel entonces, la Ministra de Sanidad, Ana Mato, ya había pronunciado su famosa frase: "la falta de varón no es un problema médico", preámbulo de la entrada en vigor de la Orden ministerial, esa que excluye a mujeres que no acrediten "un mínimo de 12 meses de relaciones sexuales con coito vaginal".

La pareja tuvo que acudir entonces a la Fundación Jiménez Díaz, presentándose Mariella como madre soltera, intentando de esta forma no volver a sentir la discriminación sufrida en el 12 de Octubre. Comenzaron entonces el procedimiento, pero al no haber resultados con la fecundación artificial, debieron esperar seis meses para proceder con la fecundación in vitro. 

El 15 de enero, acudieron nuevamente a la Fundación, llenas de ilusión y esperanzadas por la idea de ser madres. Allí se les informó que no podían continuar con el tratamiento, pues la cartera de servicios sanitarios se había visto reducida gracias a la Orden ministerial. Por lo que Mariella vio interrumpido su tratamiento reproductivo por parte de la Comunidad de Madrid.

¿Qué opciones le quedan a esta pareja? Acudir a la sanidad privada, donde este tratamiento puede llegar a costar 8.000€. Idea que no descartan, ya que el Gobierno ha excluido a todas las lesbianas, solteras y transexuales de la posibilidad de ser madres.

Varios grupos feministas alertan de que el caso de Mariella y Lourdes no es el único. Sus equipos jurídicos ya contemplan elevar al Constitucional dicha orden, pues esta incumple no solo los derechos fundamentales incluidos en la Carta Magna, como son la igualdad legislativa, sin que prevalezca la discriminación por razones de raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, que se recoge en el artículo 14. Pero no queda ahí la cosa, esta imposición también atenta contra el principio de jerarquía normativa, que estipula que las normas de rango inferior no pueden contradecir ni vulnerar lo establecido en una de rango superior, como es la Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción humana asistida, que en su artículo 6 contempla que la reproducción se realizará "con independencia de su estado civil y orientación sexual".

Por el momento, la pareja ya ha interpuesto una reclamación por vía administrativa, y están a la espera de la resolución por parte de la Administración.

3 comentarios:

  1. Increíble que pase esto en un país supuestamente moderno... además me toca la patata porque mi hermana ha sido una de las últimas en poder hacerse el tratamiento por la s.s comonmujer soltera.... Ahora no habría podido...

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  2. Lo primero es felicitarte por ser tía. ¡Enhorabuena! Tu hermana es muy valiente.
    Lo de país moderno, bueno, no creo que lo sea cuando se discrimina a más de la mitad de la población. Como esta norma se hizo por la puerta de atrás, nadie ha hecho nada, y seguimos pagando la Seguridad Social como si tuviéramos los mismos derechos que el resto. Quizá deberían poner un nuevo apartado en la declaración de la renta en la que (en vez de la amnistía fiscal) te acogieras al hecho de ser lesbiana y te devolvieran la parte correspondiente a los servicios a los cuales no tenemos derecho.

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  3. Nuestro gobierno parece que quiere los niños hechos de forma clásica y tradicional, en una familia clásica y tradicional, como manda el patriarcado. Por un lado pretenden instaurar una ley del aborto donde prima la natalidad y la vida y por el otro nos dicen que como lesbianas no podemos tener hijos.

    Creo que se olvidan del ligero detalle de que nuestros cuerpos solo son nuestros y no les pertenecen

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